
La provincia de La Pampa cerró la campaña de fina 2025/26 con una producción histórica de 952 mil toneladas de trigo y cebada, consolidando su rol estratégico en la producción invernal. Los resultados, que superan todos los registros previos de la serie provincial, se alcanzaron gracias a rendimientos promedio de 28 quintales por hectárea (qq/ha) y el acompañamiento del Estado en un contexto económico desafiante. Según datos de la Bolsa de Cereales de Córdoba y la Secretaría de Agricultura, Ganadería y Pesca de la Nación, el volumen pampeano representa una porción significativa de la campaña nacional, que rondó los 1,26 millones de toneladas. Desde el Ministerio de la Producción, la directora de Agricultura, Natalia Ovando, calificó el resultado como “muy significativo”. Y agregó: “Estamos hablando de la mayor producción de trigo registrada en la provincia y de rendimientos que se ubicaron muy por encima de los promedios históricos, 28 qq/ha”.
A pesar del éxito productivo, el inicio del ciclo estuvo marcado por un escenario económico ajustado, con precios internacionales poco atractivos y márgenes brutos desfavorables. No obstante, las lluvias otoñales aseguraron buenos perfiles hídricos, lo que incentivó las decisiones de siembra. “Desde el comienzo sabíamos que el contexto económico iba a ser exigente. Por eso fue clave anticiparnos y acompañar al sector productivo para que pudiera sostener el nivel tecnológico y aprovechar el potencial de la campaña”, explicó Ovando.En este marco, el Gobierno provincial implementó una línea de financiamiento específica para la siembra de fina, con una bonificación de 12 puntos en la tasa de interés para facilitar el acceso al capital de trabajo. “Fue una herramienta concreta para acompañar decisiones productivas en un momento clave del ciclo”, destacó la funcionaria.El trigo fue el gran protagonista de la campaña, con un récord de producción provincial y el segundo mayor rendimiento promedio histórico, ubicándose 6 quintales por hectárea por encima de la media de largo plazo. Departamentos como Guatraché, Trenel, Realicó y Maracó registraron incrementos de rendimiento superiores al 50 % respecto a sus valores históricos. La cebada, por su parte, tuvo una fuerte recuperación, con un rendimiento promedio provincial un 50 % superior al de la campaña anterior y picos de 45 a 50 qq/ha en localidades como General Pico y Guatraché.
La campaña, sin embargo, presentó una marcada heterogeneidad. Tras una buena implantación, los cultivos enfrentaron períodos de déficit hídrico y heladas agrometeorológicas los días 28 y 29 de octubre, que impactaron de forma variable en el rendimiento y la calidad comercial del grano. “Aun así, los lotes no afectados lograron compensar esas situaciones y empujar los promedios provinciales a niveles históricos”, aclaró la Directora de Agricultura.Desde el punto de vista económico, el escenario fue más complejo. Los precios del trigo cayeron de una estimación de 202 a 180 dólares por tonelada durante la campaña, lo que, sumado a los costos, condicionó los márgenes finales. Los análisis indican que en campos arrendados los resultados fueron negativos, mientras que en campos propios solo los planteos de alta tecnología lograron márgenes positivos, necesitando rendimientos cercanos a los 4.000 kg/ha para cubrir los costos. “Esto refuerza la importancia de mirar la campaña de manera integral. El productor apuntó a la eficiencia para que los números cierren. Si bien hubo medidas de alivio fiscal, como la reducción de retenciones al trigo y la cebada al 7,5 %, su impacto fue limitado”, concluyó Ovando.
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