
El Superior Tribunal de Justicia dejó firmes las condenas de 14 y 10 años de prisión. La víctima, que estaba al cuidado de los acusados, sufrió abusos desde los 11 años. La mujer condenada presenció los hechos, encubrió a su hijo y amenazó a la menor.La Sala B del Superior Tribunal de Justicia (STJ) de La Pampa cerró el cerco judicial sobre un caso estremecedor de abuso sexual intrafamiliar y traición a la confianza. Los jueces Fabricio Losi y María Verónica Campo declararon inadmisibles los recursos de casación presentados por las defensas, dejando firmes las condenas contra L. A. A. y su madre, S. E. A.
El hombre purgará una pena de 14 años de prisión por ser el autor material de abuso sexual con acceso carnal agravado, mientras que su madre enfrentará 10 años de prisión por su cooperación en el delito y por coacción.Una pesadilla bajo el mismo techoLos hechos, que conmocionaron a la circunscripción judicial, revelan una trama de desprotección absoluta. La víctima, una niña que se encontraba bajo la guarda legal de la acusada S. E. A., comenzó a ser abusada por el hijo de esta (L. A. A.) cuando tenía apenas 11 años. Las agresiones ocurrían de lunes a viernes por la noche, en la misma habitación que compartían.La sentencia ratificada describe un escenario de terror: producto de las violaciones reiteradas, la niña quedó embarazada a los 13 años y dio a luz a los 14.“No va a ir preso por vos”Lo que elevó la gravedad del caso y el interés público fue el rol activo de la madre del abusador. Lejos de proteger a la menor que el Estado le había confiado, S. E. A. encubrió el delito. Según se probó en el juicio, en una ocasión la mujer entró a la habitación, vio a su hijo desnudo con la niña y se retiró sin decir nada. Al día siguiente, lanzó una frase lapidaria que quedó registrada en el expediente: le dijo a la nena que “sabía lo que estaba pasando”, pero que no haría nada porque su hijo “no iba a ir preso por una pendeja atorranta como ella”.Además, la condena incluye el delito de coacción. Cuando la víctima ya estaba institucionalizada en un hogar de la Dirección de Niñez y había realizado la denuncia, la mujer la contactó telefónicamente para extorsionarla: le exigió que retirara la denuncia contra su hijo como condición para permitirle ver al bebé que había nacido producto de los abusos.El fallo del STJLas defensas, a cargo de los abogados Alejandro J. Osio y José Ramón Rodríguez, intentaron argumentar que la sentencia era arbitraria y cuestionaron la valoración de la prueba, especialmente respecto al conocimiento que la madre tenía de los hechos. Sin embargo, el STJ fue contundente al rechazar los planteos.Los magistrados consideraron que la prueba era sólida, basándose en el testimonio de la víctima (corroborado por pericias psicológicas) y en la lógica irrefutable de que, dada la convivencia y la cotidianidad de los abusos, era imposible que la mujer desconociera lo que sucedía en la habitación contigua. Con esta decisión, se agotan las instancias provinciales ordinarias y las penas quedan en condiciones de ejecutarse plenamente.
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